Nuestra Iglesia comenzaría a construirse en la primera mitad del siglo XIII. Su alzado sigue el modelo monástico borboñon de tres naves, de las cuales la central es mas alta que las laterales, para poder abrir ventanales al sur que las iluminen. Los pilares son el núcleo circular, cuyas columnas forman parte del mismo, salvo las mas cercanas al crucero, que pertenecieron al anterior templo románico y las de los dos últimos pilares, cuyo refuerzo nos sugiere la posibilidad de que se había proyectado construir una torre.

La Portada principal muestra cuatro arquivoltas (las dos exteriores son modernas) con decoración de dientes de sierra en los boceles, que representan los rayos solares y por tanto al Cielo (la puerta del cielo) y a Cristo. En los capiteles aparecen pajaritos picando brotes y hojas de acanto, símbolo de la eternidad.

La Portada Lateral, incrustada en la fachada meridional, parece haber sido trasladada en el siglo XVII de algun tramo anterior, quizás del antiguo crucero. En sus capiteles destaca la escena del campesino conduciendo un mulo cargado de leña, así como dragones y aves afrontadas, de tradición románica.

 

El Interior

En una inscripción con caracteres góticos que aparecen en la base de uno de los pilares del crucero se lee: " Aqui yace el Obispo Antonio, hermano de los Reyes Godos, cuya anima Dios aya, el cual reedifico e acabo esta iglesia..." que pudiera referirse a la antigua construcción.

En el siglo XVI se derribo el ábside y crucero para edificar el actual flamígero (1532), con impresionantes bóvedas de múltiples claves, rodeadas de tondos, en los que se observan bustos de los Apóstoles, junto a otros temas contemporáneos (situados cerca de los ángulos), que hacen referencia al descubrimiento y colonización de América, pues no en vano Juan de la Cosa, capitán de la Nao Santa Maria, era natural de nuestra Villa.

En el siglo XVII se abrieron las capillas laterales, en la que se admiran interesantes retablos barrocos y diversa imagineria procesional.

A finales del siglo XVIII se levanto una torre a los pies de la iglesia, que fue demolida hace medio siglo y sustituida por la actual espadaña.

El órgano romántico situado en el coro alto fue construido a principios de nuestro siglo.

Es digna de admirar la escultura de los capiteles, en alto relieve, de gran volumen y pericia técnica. Muestran temas de tradición románica, como la representación de la eterna lucha entre el bien y el mal, representados en las escenas del Paraíso y del Infierno.

Los capiteles de las naves laterales son mas toscos y menos narrativos, predominando los animales con sentido simbólico y los rostros humanos, así como los emblemas de León y Borgoña (león y flor de Lis), cerca del coro, alusivos quizás a Alfonso VIII.

Pila Bautismal

La Pila bautismal pertenecería a la misma epoca del templo gótico, aunque mantiene elementos de tradición románica, en relacion con la pila de la cercana iglesia de Bareyo. En la base se encuentran los leones defensores y en la copa, con forma de venera en su interior, lleva esculpidas relativas a la Anunciación (angel con la Virgen) y el bautismo de Cristo (San Juan Bautista, alusivos pues a la Vida de Gracia).

 

El Retablo de San Bartolome

Situado en el tramo del evangelio del crucero, consta de tres calles y tres pisos, formando una esctrctura reticular, con decoración plateresca en frisos, pilastras, columnas, entablamentos y frontones.. La calle central presenta relieves, apareciendo el patrono S. Bartolomé, la virgen del Rosario, Cristo Salvador y la crucifixion. Su fecha de realización en 1561.

Mayor interés presentan las tablas pintadas al óleo, situadas en las calles laterales. En la calle de la epístola aparecen San Sebastián, Santiago ( con la batalla de Clavijo en segundo plano) y Maria Magdalena, mientras en la del evangelio vemos a San Jerónimo, Santa Ana (y el abrazo a su esposo San Joaquín ante la Puerta Dorada, tomada de los evangelios apócrifos en segundo plano) y Santa Catalina en la tabla superior.

La calidad pictórica es excepcional y significa el transito de la estética gótica a la renacentista, cuyas características aquí se encuentran latentes: una exquisita valoración de la luz y el color para resaltar los volúmenes, un tratamiento realista del desnudo, la expresividad dramática del celaje y la excelente inserción de las figuras en el paisaje, en particular en las escenas secundarias, con preocupación por la perspectiva y los escorzos de las figuras del primer plano. El autor es un pintor de Flandes, Pieter de Moor, que firma en las tablas inferiores. Reside en Brujas en torno al año 1500 y aunque es influido por Hans Memling, a quien no llego a conocer, sirve de puente entre este y Gerard David.

OTRAS OBRAS ARTISTICAS

Retablo Mayor Enmarcados en una estructura neogótico se encuentran cuatro excelentes relieves alusivos a la vida de Maria y el Calvario, todo de estilo renacentista, del siglo XVI.

Retablo de San Pedro Situado en el tramo de la epístola del crucero, fue realizado en el siglo XVI, dentro del estilo renacentista. Sus esculturas ocupan la calle central y el ático con las imágenes de San Pedro, Santiago y San Andrés. Mientras en las calles laterales se admiran escenas de la vida y martirio de San Pedro y Santa Catalina.

La capilla del Santísimo esta presidida por un pequeño retablo cuyo relieve central es un sobrecogedor Descendimiento del siglo XVI